Tratamiento de Fobias

La fobia se constituye en dos tiempos.

El primer tiempo se caracteriza por un estado de angustia y ansiedad generalizadas que producen inquietud y malestar en el sujeto.

El segundo tiempo se caracteriza por la aparición de un miedo irracional, excesivo y persistente, depositado sobre un objeto o situación determinada. No necesariamente el objeto o situación tienen que estar presentes, imaginarlos o suponerlos próximos ya puede ser causa suficiente para la aparición de lo que se llama Ansiedad Anticipatoria. En ese momento el sujeto va a organizar su actividad en función a la presencia o ausencia de aquello a lo que teme, su Objeto Fobígeno. La persona, en su afán de evitar la ansiedad y el miedo que el Objeto Fobígeno le produce, se circunscribe a transitar por espacios físicos y mentales acotados. Por esta razón adopta actitudes de rodeo que le demandan esfuerzo y pérdida de tiempo: "Por acá no puedo ir". “Esta situación no la voy a poder enfrentar, mejor me quedo en casa...” “Esto es terrible para mí, no puedo ni siquiera pensarlo" son algunas situaciones que comentan los pacientes en la clínica. Para poder ubicarlo damos el siguiente ejemplo: Laura llega a la consulta angustiada porque ella siente un miedo irracional y excesivo a las palomas y comenzó a trabajar en un lugar ubicado en el microcentro de la ciudad, plagado de estas aves. Para evitar el encuentro con las palomas, su Objeto Fobígeno, realiza una serie de desplazamientos y rodeos que le demandan un excesivo uso de tiempo y energía. Laura se ve obligada a armar una nueva organización espacio-temporal en relación con el objeto de su Fobia. Previo al tiempo de la configuración de su fobia padecía una angustia indeterminada y generalizada

Algunos tipos de Fobias:

Fobias infantiles: Las fobias en los niños pequeños son normales y habituales representadas por miedos comunes a la mayoría de los niños, por eso se denominan típicas, como por ejemplo miedo a la oscuridad, a algunos animales, a las alturas etc. SI estos miedos perduran y se intensifican, podría indicarnos la presencia de una fobia, siendo necesaria la consulta psicológica. Los niños no pueden reconocer un miedo proveniente de lo irracional, por eso su manera de expresar el temor será mediante llantos, inquietud, búsqueda de protección, berrinches o paralización.