Ataques de Panico

Es la manifestación de la angustia exteriorizada bajo el modo de síntomas corporales. La persona que padece un ataque de pánico siente temor a morirse o enloquecer. El individuo no puede relacionar estos síntomas que se sienten en su cuerpo con episodios de angustia provenientes de causas emocionales. Lo que le preocupa es que no vuelvan a repetirse y teme padecer una nueva crisis.

Por lo tanto es frecuente que la consulta se lleve a cabo frente a episodios de urgencia y se realice en guardias médicas, donde habitualmente se indican una serie de estudios, para descartar patologías orgánicas, pero los cuadros vuelven a repetirse.

El Ataque de Pánico se caracteriza entonces por la aparición súbita de miedo o malestar intenso, acompañado de cuatro o más de los siguientes síntomas, los que se inician bruscamente y alcanzan su máxima expresión en los primeros 10 minutos.

- Palpitaciones, sacudidas del corazón o elevación de la frecuencia cardíaca.
- Sudoración.
- Temblores o sacudidas.
- Sensación de ahogo o falta de aliento.
- Sensación de atragantarse.
- Opresión o malestar torácico.
- Náuseas o molestias abdominales.
- Inestabilidad, mareo o desmayo.
- Sensación de irrealidad o despersonalización.
- Miedo a perder el control o volverse loco.
- Miedo a morir.
- Escalofríos o sofocaciones.

Es frecuente la presencia de estos relatos en la consulta psicológica: “De repente me encontré en la vereda y no sabía para que lado ir. No me animaba a cruzar la calle ni acercarme a nadie para pedir ayuda. Comencé a sentir que se aceleraba mi pulso y el corazón me saltaba. Una fuerte opresión en el pecho me impedía respirar profundamente. No me reconocía en mi propio cuerpo. Transpiraba como loca pero a la vez temblaba de frío sin poder parar, me tuve que sostener de la pared para no caerme. Cuando por fin se me fueron calmando los síntomas pude volver a mi casa y estaba exhausta y temblorosa. Al llegar mi esposo nos fuimos a la guardia médica y el doctor que me atendió, me preguntó si estaba preocupada por algo, pero a mí no me pasaba nada, esto ocurrió de golpe, yo hasta ese momento me sentía lo más bien. El doctor me dijo que era un Ataque de Pánico, me indicó medicación y me dijo que iba a tener que ver a un psicólogo”.