Trastornos Obsesivo-Compulsivos

Los Trastornos Obsesivo-Compulsivos son pensamientos, impulsos o imágenes recurrentes y persistentes que se imponen en contra de la voluntad siendo contrarios al sistema de valores del paciente.

Estas Obsesiones, muchas veces de contenidos absurdos e inapropiados, no pueden ser dominadas ni apartadas de la mente. El sujeto reconoce que esto que le sucede es producto de su propio pensamiento y se ve impulsado a realizar acciones repetitivas a modo de rituales excesivos y desproporcionados para aliviar la angustia que proporcionan.

Los temas más frecuentes de estos actos generan comportamientos que están en relación con la pulcritud y el orden exagerado. Ejemplos: Lavarse repetida y compulsivamente las manos u otras partes del cuerpo aunque estén limpias. Regresar varias veces a la casa para verificar que nada haya quedado fuera del orden habitual o revisar repetidamente la llave del gas, luces, etc. con el objetivo de verificar que hayan quedado debidamente apagadas. No poder conciliar el sueño si algo queda fuera del orden establecido para ello. Tener la creencia de que si una acción no se realiza de determinada manera puede sobrevenir un mal. Realizar actos mentales repetitivos, como rezar, contar o repetir palabras en silencio. No pisar rayas de baldosas porque es mala suerte, etc. Son ideas fijas que se traducen en acciones de un contenido sustitutivo, el motivo de angustia queda disociado de la acción que se lleva a cabo, el individuo consulta por el malestar que esto le ocasiona, pero mantiene alejado de su conciencia aquello que es causante de su angustia.

Ejemplo: Ana no podía conciliar su sueño sin antes lavar su cuerpo de manera repetitiva, siempre del mismo modo, este acto le llevaba un tiempo exagerado para su juicio, pero esto no le impedía dejar de realizarlo. Al avanzar en su tratamiento da cuenta de una situación de abuso sexual ejercido por un familiar en una edad muy temprana, cuando pudo contárselo a su madre, ésta puso en duda su relato. El dolor y decepción que esto le causó no lo registra, se trasladó a una situación sin relación aparente con lo sucedido, repite una y otra vez la higiene en su cuerpo.

A veces las compulsiones se presentan bajo otras modalidades de conducta:

Compulsión al juego: En éstas el juego deja de tener el carácter de entretenimiento, para pasar a ser una conducta adictiva, el individuo se encuentra impulsado a realizar una acción por fuera de su voluntad y decisión, está compelido a realizarlo, aún poniendo en riesgo su patrimonio y el bienestar de su familia, pero no puede dejar de efectuarlo. Cree que esta vez podrá controlarlo, se autoengaña, no puede controlar la situación y es nuevamente controlado por la misma. Ejemplo: Mara asiste al bingo todos los días, se siente sola, sin motivaciones en su vida, su marido trabaja varias horas y sus hijos están muy ocupados con sus actividades. Comenzó a frecuentar el bingo, para entretenerse y de pronto se transformó en una situación de la que no pudo salir, no puede dejar de ir, esto le trae problemas con su marido ya que el dinero destinado para situaciones domésticas queda destinado al juego, trayendo fuertes discusiones en su familia.

Compulsión a la Comida: Como en las diferentes compulsiones, en ésta, la comida deja de tener la cualidad de alimento, ligado a la necesidad de nutrición, para transformarse en una conducta de tipo compulsivo. El individuo deja de tener control sobre la manera de comer y frente a diferentes situaciones emocionales en las que queda afectado, intenta disminuir su angustia o ansiedad a través de la ingesta compulsiva de alimentos, provocando un circuito de encierro en el cual la angustia no disminuye sino por el contrario se incrementa. Es preciso realizar un diagnóstico diferencial para saber frente a qué trastorno alimentario nos encontramos. Cuando todas estas conductas resultan excesivas e irracionales, interfieren marcadamente con la rutina diaria y las relaciones laborales y además provocan malestar clínico significativo del sujeto, requieren la consulta y atención profesional.