Trastornos Psicosomaticos

Se producen cuando la persona reacciona frente a la aparición de un conflicto, directamente con su cuerpo, sin que medie su pensamiento. Cuando el sujeto no puede elaborar psíquicamente una situación desagradable y problemática, en el aparato psíquico se genera una descarga energética que se enlaza no con la emoción correspondiente sino que a modo de ”falso contacto” se sustituye la descarga psíquica por una descarga física y ésta va a hacer reaccionar alguna zona del cuerpo afectándolo. Ejemplos: La persona puede tener palpitaciones en vez de miedo, acidez en lugar de rabia o aumento del apetito en lugar de angustia.

De esta forma los órganos expresan lo que el sujeto no es capaz de expresar o sentir. Quienes padecen este tipo de trastornos logran adaptarse al mundo que los rodea en forma estereotipada y muy rígida, dividiendo su mundo interno de los afectos, con pérdida de la espontaneidad y de la capacidad para fantasear y gozar. Se utiliza la denominación de Trastornos o Enfermedades Psicosomáticos para poder expresar la relación existente entre el cuerpo y la mente.

Estos pacientes van a presentar un cuadro clínico determinado, de acuerdo a la parte del cuerpo en la cual se exprese el síntoma.

Ejemplos: • Aparato digestivo: úlcera péptica, colitis ulcerosa, gastritis, constipación, hemorroides y alteraciones de la vesícula.
• Aparato respiratorio: asma bronquial, bronquitis, rinitis alérgica y sinusitis. Aquí la relación reside en el hecho de que la depresión produce suspiros, la sorpresa corta la respiración, la angustia ahoga y la emoción sofoca.
• Sistema cardiovascular: hipertensión arterial, infarto de miocardio y hemorragias cerebrales. Estas personas son muy trabajadoras, compulsivas, siempre faltos de tiempo.
• Aparato genitourinario: vaginismo, trastornos menstruales, enuresis, disfunciones sexuales, etc.
• Sistema endocrino: bocio, diabetes, hipertiroidismo y obesidad.
• En la piel: eczema, alopecia, picazón, urticaria, psoriasis, etc.
• Aparato locomotor: dolores lumbares, defectos en la postura, artritis reumatoidea.

El tratamiento de estas personas siempre debe ser realizado por un equipo médico - psicológico, teniendo en cuenta el origen orgánico y psicológico del cuadro que presentan.

Es importante que el profesional conozca de cada persona con trastornos Psicosomáticos, la peculiaridad en que se constituyó su psiquismo. Los distintos momentos de su evolución y relaciones tempranas con el medio ambiente familiar y social son los que determinaron su realidad histórica.

Cada persona vivencia los acontecimientos de manera subjetiva y elabora “su propia verdad” la que lo hará ser singularmente de determinada manera. Nunca igual a otro.
El proceso terapéutico le permite al profesional, introducirse en el singular laberinto simbólico constituido por la persona, quien por medio del discurso, se da a conocer. De esta forma el terapeuta puede ayudarlo a desenmarañar y descubrir los aspectos negados de su realidad afectiva. Una vez logrado esto la energía psíquica liberada frente al conflicto podrá enlazarse a la emoción correspondiente y podrá evitarse el “falso contacto” que determinó la enfermedad. Una meta muy importante en un primer momento es lograr la reorganización del espacio psíquico de estas personas.
Es importante tener en cuenta que el hecho de haber resuelto el trastorno orgánico no significa que el conflicto que desencadenó el cuadro se halla resuelto, por lo que el aspecto psicológico siempre ha de tenerse presente. La psicoterapia debe ser realizada por profesionales especializados para estos casos, de lo contrario al trabajar un área conflictiva puede empeorar el cuadro de estas personas.
Ejemplo: Inés tiene fuertes dolores de cabeza acompañados de descomposturas de estómago, náuseas y diarreas, esto le sucede cada vez que tiene que enfrentarse a su madre, una mujer muy fuerte de carácter que siempre resolvió las cosas por ella. En los momentos que hace estos relatos se le recuerda que ella se mantiene dócil y obediente a los mandatos maternos, y se le pide que explique cuáles son las emociones que estas situaciones le despiertan. Inés reconoce sentir bronca, indignación e impotencia.


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